Qué hacer en Benasque en otoño e invierno
Anciles está a un paso de Benasque, en pleno Parque Natural Posets-Maladeta, rodeado de las montañas más altas del Pirineo. De octubre a abril el valle cambia de cara dos veces: primero se tiñe de ocres y rojos, y después se cubre de nieve. Esto es lo que os recomendamos hacer desde Casa Piñana en otoño e invierno.
Esquí alpino en Cerler
La estación de Aramón Cerler está a pocos minutos en coche de casa. Es la de mayor cota del Pirineo aragonés: va desde los 1.500 metros de su base hasta los 2.630 del pico Gallinero, con 81 km de dominio esquiable y 19 remontes entre bosques de pino negro. Tiene zonas para debutantes y niños, escuela de esquí y descensos largos para quien ya tiene nivel. Ideal para venir en grupo: cada uno esquía a su ritmo y por la tarde os juntáis todos junto a la chimenea.
Esquí de fondo y raquetas en Llanos del Hospital
Al fondo del valle, bajo la cara norte del macizo de la Maladeta y el Aneto, está la estación de esquí nórdico de Llanos del Hospital. Sus circuitos de esquí de fondo recorren un llano nevado entre pinos, y es también el mejor sitio para una primera excursión con raquetas de nieve o para que los niños jueguen con el trineo. Un plan tranquilo para el día que no apetece pista.
Esquí de travesía
El Valle de Benasque es uno de los grandes destinos de esquí de montaña del Pirineo. Desde los valles de Estós, Vallibierna o los Llanos del Hospital salen rutas para todos los niveles, incluidas las ascensiones clásicas al Aneto y a otros tresmiles. Si no conocéis la zona, lo mejor es salir con un guía de montaña de Benasque y consultar siempre el boletín de aludes.
Escalada en hielo
Cuando el frío aprieta, las cascadas del valle se hielan y se convierten en vías de escalada. Es una actividad técnica que depende mucho de las condiciones de cada invierno, así que recomendamos hacerla con las empresas de guías de Benasque, que ponen el material y eligen la cascada adecuada, también para quien quiere probar por primera vez.
Paseos de otoño por la montaña
En octubre y noviembre los bosques de hayas, abedules y serbales se vuelven amarillos, naranjas y rojos. Desde la puerta de casa sale el camino que une Anciles con Benasque, un paseo llano perfecto para ir con niños. Con algo más de tiempo, el valle de Estós, el Forau de Aigualluts o los ibones de Batisielles son excursiones clásicas que en otoño se disfrutan sin gente y con una luz preciosa.
Rutas en bicicleta
Mientras no llega la nieve, el otoño es la mejor época para recorrer el valle en bicicleta. Hay pistas forestales tranquilas para ir en familia y senderos de BTT entre bosques para quien busca algo más técnico, además de puertos de carretera para los que prefieren el asfalto. En Benasque se alquilan bicicletas, también eléctricas, y en casa tenéis sitio para guardar las vuestras.
Y al volver, chimenea
Las dos casas tienen chimenea, calefacción y sitio para guardar esquís, botas y bicicletas. A 30 metros de nuestros alojamientos está el restaurante Ansils, con una estrella Michelin, para darse un homenaje sin coger el coche. Y Benasque, con sus tiendas de montaña, bares y restaurantes, queda a un paseo. Escríbenos por WhatsApp o llámanos al 692 157 659 y os ayudamos a organizar la escapada.